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jueves, 1 de agosto de 2013

Capítulo 84




Bill me había avisado que ya habían llegado y que me encontraba por la noche en el departamento, así que me apure para terminar lo antes posible pero es que a mi jefa siempre se le ocurría pedirme algo en el último momento, me fui para su oficina y me empezó un discurso sobre todo lo que necesitaba hacerse de forma inmediata porque  era una nueva prioridad, siempre había algo nuevo, las cosas no funcionarían si se la pasaba cambiando de parecer cada cinco minutos… cuando ya pasaban más de quince minutos de mi hora de salida me resigne y me enderece en la silla, Lorena prosiguió como por otros diez minutos hasta que al fin me dejo libre, solo  me fui hasta mi oficina para apagar la computadora, la impresora y las luces,  intente cerrar las cortinas pero estas no cedían, de nuevo…

Acerque una silla y me subí después de quitarme los tacones, intente llegar hasta arriba pero casi me caigo cuando Alex entro de repente.

Ana: ¿quieres matarme o qué?

Alex: No. Pero… ¿Que se supone que estas haciendo?

Ana: arreglo esto, que se atoro por enésima vez en el día

Alex: ¿quieres que te eche una mano?

Ana: No…-mire a lo largo de la cortina y los pequeños ganchos ubicados en las esquinas-bien, si, ayúdame-a Alex seguro le era más fácil, a mí todavía me faltaban unos centímetros para poder alcanzar los ganchos.

Me ofreció una mano para ayudarme a bajar, yo tome su mano y baje de un salto.  Alex se subió a la silla y sin ningún esfuerzo recorrió toda la cortina  pero el último de los ganchitos no cedía así que lo jalo con más fuerza, hasta que la cerro por completo, cuando bajo tenía una pequeña cortada en el dedo índice.

Ana: ¿Qué te paso?

Alex: no es nada

Ana: a ver deja-tome su mano y observe una pequeña cortadita

Ana: creo que tengo alcohol por aquí

Alex: ¿alcohol? si no es para beber no me interesa

Ana: Jajaja Cállate y siéntate

Saque una botella de alcohol, y algodón de uno de los cajones del escritorio, había también una botella de agua oxigenada pero vacía. Que oportuno. Arroje la botella al cesto de la basura y saque una bandita de mi bolsa.

Alex: wuuoo que practica eres

Ana: mujer prevenida vale por dos-moje el algodón ligeramente con el alcohol y se lo puse a Alex antes de que pudiera replicar

Alex: ¡ah! arde,  ya deja-decía mientras me alejaba las manos

Ana: ya deja de quejarte, dijiste que no era nada-Le sople un poco antes de colocarle el curita-¿ves que rápido?

Alex: no tenías que ponerme alcohol…  oye ¿no tendrás vino por ahí en uno de los cajones? Eso me haría sentir mejor-sonrió inocente

Ana: jajaja No, no tengo pero apuesto a que tu si tienes

Alex: la verdad creo que todavía he de tener por ahí, por si quieres, ya sabes…-se puso de pie y dejo de reírse de repente, seguro ahí estaba Lorena, no… y últimamente se tomaba muy en serio las bromas en el trabajo… Me di la vuelta intentando poner mi mejor expresión de inocencia pero me quede sin palabras cuando vi que no era ella. 

Bill: Perdón. ¿Interrumpo?-dijo bastante serio, yo me levante de un salto

Alex: hey Bill, que sorpresa ¿Qué tal va?

Bill: bien, todo bien-le estrecho la mano-no quería interrumpir

Alex: No, que va, yo ya me iba, nos vemos el lunes Ana-se despidió con la mano y salió como bala, creo que Bill no solo me imponía a mí

Ana: hasta el lunes.-Tome mi bolsa y me acerque a Bill-Pensé que nos veríamos en el departamento

Bill: creo que eso hubieras preferido…-No entendí su comentario, me acerque a él y tuve que ponerme de puntillas para darle un beso porque él ni se movió.

Bill: ¿te falta algo?

Ana: no, nada.

Bill: Bien, vámonos.

Ana: espera-cerré la puerta detrás mío-tenemos que esperar a Valeria.

Bill: Valeria esta ahí-señalo hacia la salita de espera, ella estaba sentada con las piernas cruzadas mirando su teléfono. Los dos caminamos hacia donde estaba pero Bill no se  aproximó, sino que se quedó de pie esperándonos.

Ana: Valeria, ¿estás lista? Bill va a llevarnos

Valeria: Si, eso me dijo, pero yo me quedo un poco más, Dean viene para acá

Ana: ah… bien… entonces nos vamos… cuídate y cualquier cosa me llamas, ¿está bien?

Valeria: Si, no te preocupes

Bill: hasta luego Valeria

Valeria: adiós Bill

Los dos caminamos hasta el ascensor, Bill oprimió el botón del sótano y se quedó parado en una esquina en silencio. No sé porque cuando nos despedíamos y nos volvíamos a encontrar era como si  hubiera cambiado o algo hubiera cambiado.

Ana: ¿Y Tom no viene?-pregunte para romper el hielo aun sabiendo de antemano que seguramente estaría hospedado en el hotel de siempre.

Bill: ¿desde cuándo te preocupa que Valeria este con Dean?-Que bueno era para poner atención en los pequeños detalles… ¿pero cómo se daba cuenta?

Ana: No me preocupa…

Bill: No lo parece…

Ana: es que han cambiado las cosas entre ellos… pero-hice una pequeña pausa-a mí tampoco me gusta hablar sobre las relaciones amorosas de otros… -dije y el solo sonrió.

Bill: Ponte el suéter. Está fresco afuera.

Hice lo que me decía porque en verdad estaba haciendo algo de frio, el auto estaba estacionado muy cerca del ascensor, y no había nadie allí, así que había venido solo… si no estaba Tom me esperaba que hubiera venido al menos alguno de los guardaespaldas, era tan raro salir a solas con Bill, creo que ya me había acostumbrado a la seguridad que lo acompañaba. Abrió la puerta del copiloto y luego se fue hacía el otro lado lentamente, por lo menos dentro la temperatura era confortable no como su actitud tan cambiante, pero eso tampoco era tan raro después de conocerlo. No me hablo sino hasta estar dos calles más adelante.


Bill: Quieres decirme que hacían tú y Alex en tu oficina y a oscuras.-exigió saber pero no quitaba la vista de la avenida.  

Ana: ¿Eh? Pues me estaba ayudando-por supuesto, como no me di cuenta antes. Celos. ¿Pero de Alex?

Bill: ¿ayudando a qué?

Ana: a cerrar la cortina que se había atorado

Bill: ¿necesitabas ayuda para eso?-pregunto con sarcasmo.

Ana: sí. De no ser así no lo hubiera hecho, ¿no crees?

Bill: no sé. La verdad me sentí mal por interrumpir creo que estaban muy… felices

Ana: ¿Qué estás diciendo? ¿Felices? Yo no usaría esa palabra exactamente-me reí

Bill: ¿a no? ¿Entonces cuál?

Ana: ¿algo te molesta?-me extraño ver que no había ni pisca de gracia en su expresión o en su tono de voz, de verdad estaba enojado…

Bill: La verdad no estoy muy contento si quieres saberlo…

Ana: ¿Estás así por Alex?-me reí sin ganas-No tienes que ponerte así

Bill. En serio, ¿no tengo? Se veían muy contentos juntos…

Ana: Bill ya basta. ¿Estás celoso???

Bill: No

Ana: pues pareciera… Y a mí sí me molesta que creas que algo pasaba con Alex, yo tengo que creer en ti aun cuando no me dijiste lo de Kim y aun cuando no sé si la has llegado a ver….-dije para así saber si ya la había visto antes o no.

Bill: es diferente

Ana: ¿diferente porque? No seas machista

Bill: Porque yo no veo a Kim y en cambio tu…

Ana: ¿en cambio yo que?? Di lo que piensas si te crees tan valiente

Bill freno bruscamente para estacionarse en la calle, no pude evitar asustarme, este tipo de comportamiento suyo me desquiciaba. Iba a decir algo pero prefirió cerrar la boca.  

Ana: Por favor Bill, ¿acaso crees que yo estoy con Alex y contigo a la vez? Por quien me tomas?! –dije desesperada, esto no podía estar pasando, si dudaba de mi, no tenía caso seguir con él.

Bill: No es eso.

Ana: ¿entonces?

Bill: Porque me doy cuenta de las cosas Ana. Y porque note como te estaba mirando Alex. Tú le gustas

Ana: ¿Qué…? Claro que no… Alex solo…

Bill: Y no es difícil adivinar porque…

Ana: ¿eh…?-de pronto se me acercó y tomo mi mano con suavidad

Bill: No me gusta la idea de que estés con alguien más, te quiero solo para mí-tan fácil como que me hubiera dicho esto en la oficina, no que se contuvo… Si a mí me gustaba el drama… Bill era el número uno, ya se lo contaría a Valeria…  

Ana: Me tienes solo para ti

Bill: ¿En serio?

Ana: te odio por hacerme decir algo así

Bill: A mi me gusta escucharlo-sonrió-mucho

Me jalo de la mano e hizo que me acercara a él para besarme, de un momento a otro sentía su cuerpo casi sobre el mío, quería estar cada vez más cerca y me besaba con mayor desesperación.
Le aparte ligeramente mientras tomaba un poco de aire a la vez que aprovechaba para mirar alrededor, muy poca gente iba pasando por ahí, pero me daba pendiente que la gente nos viera de esa manera y más si alguien llegara a reconocerlo.

Bill: ¿qué pasa?

Ana: nos van a ver

Bill: No hay casi nadie

Ana: que si… mejor vámonos


Bill: todavía no-se abalanzo sobre mi,  antes de que pudiera decir algo sentí sus labios presionando los míos y como me apretujaba entre sus brazos, me sentía tan bien que deje de pensar en todo lo demás y me dedique a estar ahí solo para él.


(...)



2 comentarios:

  1. anaaaa sigue plisss..plissss *w*

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  2. tu historia es muy buena, siempre te deja como super pendiente a lo sucederá ...

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Gracias por tu comentario