Bienvenid@:

Este es un espacio para compartir una historia, o tal vez más...
*Recuerda que: lees bajo tu propia responsabilidad*
Gracias por tu visita.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Capítulo 92


Les dejo capítulo largo porque no había subido antes:) 




Capítulo 92






Trate de no moverme mucho para no despertar a Bill. Para variar parecía que hoy iba a hacer calor, porque la luz del sol ya entraba con mucha fuerza en la habitación. Desenrede mis piernas de las de Bill con pesar y me acerque para darle un beso en la mejilla, cuando me levantaba elevo la mano y me hizo quedar recostada sobre su pecho, me reí y él lo hizo también.

Bill: Así me gustaría despertar cada día-dijo sonriendo contra mi cuello, acurrucándose conmigo nuevamente y yo no pude evitar sonrojarme. Eran las palabras más dulces que podría escuchar y una alarma se encendió en mi interior y al fin comprendí una cosa.

Que yo quería lo mismo. Y lo que me impedía decírselo, era el miedo. Porque si decidíamos llevar una vida juntos, sería en serio, y eso era lo que temía, que no funcionara... pero Bill parecía no temer a nada, era de esas personas que  hacía lo que le dictaba su corazón, creo que eso era lo que más me gustaba de él, porque yo pertenecía a ese tipo de personas que anteponen la razón al sentimiento. Quizá por eso nos necesitábamos el uno al otro.

Bill: si por pelear vamos a tener reconciliaciones como la de anoche… deberíamos pelear más seguido

Ana: ¡Bill! ¿Pero qué dices? ¿Te parece poco como te pones?

Bill: ¿Yo? ¿No serás tú? Yo me contengo contigo, no me has visto realmente enojado

Ana: ¿no?-mi cara se retorció en una mueca de espanto, entonces como es que se ponía… Bill se rio disfrutando de mi reacción-¿te contienes?

Bill: Si. Bueno… menos cuando estamos así… así no me puedo contener-murmuro contra mi cuello poniéndose ligeramente encima de mí

Ana: no… me haces cosquillas-dije casi sin aliento

Bill: ¿Cosquillas? Eso no es lo que quiero provocarte-dijo con la mirada oscurecida

Ana: bueno, mmm… no es lo único que me provocas…

Bill: ya sabía…

Ana: ¿sabías?-pregunte con ironía

Bill: me doy cuenta. Te conozco más de lo que crees.

Ana: ¿si?-dude un momento antes de continuar-Lo que dije ayer…. No quise decir…

Bill: No tienes que darme una respuesta ahora.

Ana: pero…

Bill: No es necesario

Ana: es que quiero que sepas…

Bill: no ahora niña mía-se inclinó y se mantuvo quieto dejándome sentir su aliento, mis labios estaban esperándole entreabiertos hasta que al fin sello nuestra pequeña charla con un beso para continuar haciendo el amor...



(…)


Bill: solo te pido que seas honesta conmigo. Eso es todo.

Ana: también quiero pedirte lo mismo y…

Bill: ¿Y? pídeme lo que sea-murmuro dándome un beso en los labios

Ana: yo… confío en ti, no vayas a lastimarme, prefiero una verdad dolorosa que mil mentiras

Bill: jamás voy a lastimarte, no me lo perdonaría nunca, es lo último que haría.

Ana: bien, estoy más tranquila ahora

Bill: ¿eso es lo que temes? ¿Por eso aun dudas sobre estar juntos?

Ana: eso creo…

Bill: no tienes que temer, voy a hablarte con la verdad siempre, y espero lo mismo de ti

Ana: si

Bill: bueno, ¿Qué tal si tomamos una ducha y luego salimos a comer?

Ana: me parece perfecto, porque ya tengo hambre

Bill dio un salto de la cama y luego se posó al lado donde estaba con la intención de cargarme, me moví tan rápido como pude pero él lo fue todavía más. Logro levantarme sin esfuerzo y yo le admire por ello acariciando sus brazos marcados. 

No hubiéramos tardado tanto con esa ducha si no nos hubiéramos entretenido con besos y demás… lo cual no me desagradaba en absoluto, sonreí como reflejo al pensamiento que ahora inundaba mi mente mientras veía a Bill ponerse la camiseta. Probablemente tendríamos más momentos como este cuando…

El timbre sonó una y otra vez. Bill se acercó para ayudarme con el cierre del vestido.

Bill: no te preocupes, yo abro-dijo después de besar uno de mis hombros y salir de la habitación.

Termine de abrochar los zapatos y me dirigí a la sala. ¿Quién podría ser? Valeria tenía su llave y no creía que Tom viniera sin ella…

Cuando llegue a la sala no pude evitar preocuparme nada más de verlo.

Ana: ¿Qué haces aquí Dean?

Dean: Vengo a ver a Valeria, no me contesta el teléfono y quiero explicarle…-dijo mirándonos a ambos

Bill: No está aquí.-le anuncio tranquilamente.

Dean: ¿A dónde fue?-me miro suplicante

Ana: bueno… ella…-a ciencia cierta no sabía en dónde estaría en esos momentos y si ella no le había contestado…

Dean: Dime por favor

Ana: es que… en realidad no lo sé… Valeria no… mmm…-dude si decirle que no había llegado a dormir

Dean: ¿qué sucede? ¿No ha regresado desde ayer? ¿Es eso?

Ana: pues no, no lo ha hecho

Dean: pero… ¿Por qué Valeria no ha regresado?-dijo nervioso- Quizá le paso algo…-murmuro asustado-nunca me lo perdonaría…

Bill: No te preocupes. Ella está bien.-dijo serio- Esta con Tom-detallo con cierta satisfacción. 

Dean: Ah… -se sacudió la camisa y miro al suelo-ya veo-comento momentos después-No tengo nada que hacer aquí-concluyo mirándonos a ambos y luego dando la media vuelta.

Ana: no tenías que decirle eso-comente cuando Dean ya se había ido

Bill: Es la verdad.

Ana: bueno pero no te correspondía decirlo tú, ¿no crees?

Bill: si… pero ya no puedo hacer nada…

Ana: claro

Bill: ¿nos vamos?

Ana: Si.

No podía quitarme de la mente a Dean, cuando Bill le dijo que Valeria estaba con su hermano pareció realmente destrozado, además ya se me hacía bastante raro que aquellos dos aun anduvieran juntos quien sabe en donde, y no quería comentar nada de eso con Bill, ya que él tampoco había dicho nada al respecto…  

Bill: ¿ya sabes que quieres comer?

Ana: mmm… no, déjame pensar… es que se me antojan varias cosas…

Bill: ¿si? Bueno, no es nada nuevo

Ana: ¿eh? ¿Qué insinúas?-le di un golpecito en el abdomen y él se quejó exageradamente

Bill: nada, yo no estoy insinuando nada

Ana: ¿te dolió?-le mire extrañada mientras me ponía de puntillas para darle un beso en mejilla-lo siento

En ese momento mi teléfono empezó a sonar, solté la mano de Bill para buscarlo en mi bolso. Después de un momento lo había encontrado, mire la pantallita.

Ana: es Valeria-le dije a Bill antes de contestar-Ya era hora de que te reportaras. ¿Dónde estás? ¿Estás bien?

Valeria: Si. ¿Estás en casa? Se oye mucho ruido...

Ana: eh, no. Estoy en plena calle

Valeria: ¿Con Bill?

Ana: Si.

Valeria: Ah. Bueno, solo llamaba para decirte que voy a tardar un poco más en llegar a casa. Voy… voy a ver a Dean.

Ana: ah… me parece bien, es momento para aclarar las cosas porque ¿sabes? Te fue a buscar hace como dos horas…

Valeria: ¿si?-suspiro-bien, voy a ir a su casa, quizá tarde un poco, probablemente va a ser una larga conversación

Ana: claro, entiendo

Valeria: Por cierto, Tom está conmigo, me va a acompañar

Ana: si, eso creí, espero que todo salga bien nena

Valeria: si, gracias. Nos vemos más tarde.

Ana: si, adiós.


Ana: Tom esta con Valeria.-dije mientras volvía a meter el teléfono en mi bolsa

Bill: Me imaginaba

Ana: ¿te imaginabas? ¿Qué Tom no te lo había dicho?

Bill: No. Desde que se fue tras Valeria no hemos hablado

Ana: ¿ah si? Yo pensé que ya te habría hablado, entonces cuando le dijiste a Dean que estaba con Tom, en realidad no lo sabías, ¿verdad?

Bill: uhm… No. Pero vamos… aunque no nos hayan dicho nada, los dos sabíamos que estaban, juntos.

Ana: Si, pero... ay Bill… ¿qué voy a hacer contigo?

Bill: bueno, por ahora puedes darme otro beso y después ya veremos que hacer…

Ana: nos van a paparazzear-bromee riendo mientras él se ponía un poco más serio-¿qué pasa?

Bill: ¿te molestaría si lo hacen?-dijo preocupado

Ana: ¿Cómo? ¿por qué lo dices?

Bill: porque…-titubeo- si sigues conmigo probablemente pueda haber fotógrafos detrás de ti

Ana: ¿de mí? No creo interesarles, tu eres el famoso no yo

Bill: si, pero si estás conmigo van a interesarse en ti y no quiero que ese sea un motivo para…-se fue quedando callado pero supe lo que quería decir.

Ana: jamás me iría de tu lado por unos cuantos fotógrafos

Bill: puede ponerse más que “molesto”, me refiero…

Ana: no me preocupa, me da igual si me fotografían o no, yo seguiré con mi vida, como siempre

Bill: bien-exhalo el aire que no sabía que estaba conteniendo-entones… ¿en qué estábamos…?



(...)

Después de llevar 15 minutos afuera de la casa de Dean, Valeria dejo de jugar con el celular y lo guardo en su bolsa.

Valeria: Gracias por traerme

Tom: no me des las gracias, anda ve, te espero aquí

Valeria: ¿seguro? No se cuánto vaya a tardar…

Tom: no importa, aquí me quedo.

Valeria: Bien.

Lo miro antes de bajar de la camioneta

Valeria: Gracias.

Valeria abrió la reja y se dirigió a la puerta, iba a tocar el timbre pero se acordó que no servía, entonces golpeo la puerta dos veces y dos veces más mientras le llamaba,  pero Dean no salía, quizá no estaba o quizá el sabía que era ella y no quería verla-pensó-estuvo a punto de irse pero ya había tomado una decisión y quería llevarla a cabo lo más pronto posible. Mientras pensaba, escucho música lejana, pego la oreja contra la puerta y se dio cuenta que provenía de adentro. 

Estaba ahí. Giro la manilla de la puerta para ver si de casualidad estaría abierto, casi siempre así era y esta no fue  la excepción. Entro, y camino hasta el que era el despacho de Dean, la música se escuchaba más fuerte conforme avanzaba, con razón no la escuchaba. Era común que el trabajara escuchando música. La puerta estaba entreabierta, asomo la cabeza y por un momento creyó que su cerebro le jugaba una broma.

Había una muchacha sentada al borde del escritorio semidesnuda, Dean estaba situado entre sus piernas, la tenía sujeta de la cintura. La forma en que la besaba y la tocaba le hizo saber que había cierta confianza entre ellos, estuvo segura de que no era su primer encuentro.

Abrió la puerta por completo, la chica la vio y se aparto de inmediato de Dean. Valeria la reconoció, era Becky; la que una vez fue alumna de Dean, entonces pudo estar segura. No era la primera vez. Dean miro en la dirección en que Becky tenía la vista clavada. Su rostro se congelo en ese momento.

Dean: Valeria… ¿Qué-qué haces aquí?

Valeria: ¿en serio? ¿eso es lo primero que se te ocurre decir en este momento?

Dean: de-de-déjame explicarte

Valeria: ¿¡y qué me vas a decir!?-dijo impactada-¿¡Qué no es lo que acabo de ver!? O ¿¡Qué lo imagine!?-No pudo evitar exaltarse. Pudo haber imaginado cualquier otra cosa pero no lo que acababa de ver.

Dean: esto no es…-se pasó las dos manos por la cabeza desesperado, aplacando su cabello desordenado

La muchacha agarro el bolso que tenía a un lado, se bajó del escritorio tranquilamente, lo rodeo y recogió algo, cuando se levantó llevaba la blusa en las manos.

Becky: lo siento-le dijo a Valeria  antes de salir de la habitación.

Dean: Valeria esto no es…

Valeria: ¿por qué con ella? ¡era alumna tuya Dean!

Dean: esto no significa nada…-grito-Yo de verdad te quiero

Valeria: ¿¡me quieres!? –grito aun en schok-¿Y esta es tu forma de demostrarlo?-agito las manos temblorosas en el aire

Dean: ella no significa nada, te quiero  solo a ti.

Valeria: Qué lástima Dean. Porque acabo de darme cuenta que yo no-sentenció.

Dean: entiendo que estés enfadada… pero vamos a hablarlo

Valeria: no vas a decir nada que me haga cambiar de opinión… Pudimos terminar bien Dean…-le dijo cabizbaja- pero me pediste una oportunidad, ¿para  qué pedías algo que no querías?-le grito indignada conteniendo las ganas de echarse a llorar

Dean: por favor Valeria, escúchame-intento tocarla pero ella se alejó-esto no significaba nada, ella es solo…

Valeria: no seas cobarde. Y no se te ocurra decirme que esta ha sido la única vez porque…-inhalo y exhalo-pero ¿sabes qué? yo venía para terminar nuestra relación…Gracias por hacérmelo más fácil. Es que…de verdad… no sé cómo llegamos a creer que teníamos un futuro juntos, cuando ninguno de los dos estaba con la persona que quiere…

Dean: ¿Qué?-frunció el entrecejo-¿¡Qué estás diciendo!?-pregunto entre furioso y desconcertado.

Valeria: Yo también lo siento mucho.

Dean: ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo?

Valeria: si… pero no te equivoques.  A diferencia de ti yo no tenía una relación con nadie, en cambio tú,  se nota que no era la primera vez que estabas con ella… - Dean miro el suelo con los puños de las manos cerrados- no tienes que decir nada tu silencio me lo confirma. No voy a decir que no siento nada por ti, porque sería una mentira,  pero… no te amo, y tú tampoco, aunque quieras creer que si.

Se dio media vuelta y empezó a andar pero la voz de Dean hizo que se quedara quieta.

Dean: Es… ¿Tom?-dijo con la voz quebrada. Ella se paralizo pero no se dio la vuelta. -¿sabes que a él lo miras diferente…? –Valeria le escucho pero no dijo nada. Su silencio también le dio la respuesta- En el fondo deseaba estar equivocado-dijo por último.

Valeria: Adiós Dean.

Dean: Adiós Valeria.






(…)




Tom sabía que algo muy grave había sucedido. La presencia de esa chica a la que vio salir de casa de Dean se lo confirmaba, pero Valeria había llegado simplemente sin decir nada, más que “todo estaba bien” pero no lo podía engañar.

Condujo en silencio hasta llegar al departamento, se metió al estacionamiento del edificio y luego de aparcar el auto, bajo y fue a abrir la puerta de Valeria.

Con las manos temblorosas logro abrir la puerta del departamento, algo estaba ocurriendo y ella ya no podía ocultarlo.

Tom: ¿Quieres decirme qué sucede?

Valeria se dio la vuelta sin poder soportarlo un minuto más y se echó a llorar. Tenía tanta pena de hacerlo delante de Tom, pero ya había aguantado demasiado.

Todo el camino se la paso pensando en el tiempo, las promesas, el cariño y las mentiras que había tejido con Dean. No solo había logrado herir su orgullo, sino herirla de verdad. Ella había confiado en él, y a Dean no le había importado una pizca. Ni siquiera la había respetado.

Siempre había sabido que era algo coqueto pero jamás le cruzo por la mente que durante su relación, la que estuvo a punto de volverse un compromiso, había sido una mentira. El solo pensar desde cuando la engañaba la volvía loca. El pensar si había sido solo ella, o había más… No entendía como Dean había sido tan cínico y convincente, y sobretodo no entendía como se había dejado enamorar por alguien que al parecer no se había cansado de crear un teatro a su alrededor. ¿Hasta dónde iba a detenerse? ¿Lo iba a hacer? O ¿A caso pensaba casarse con ella y seguir con esa doble cara?

Tom la atrajo hacia a él, y así la mantuvo abrazada. No dijo nada, solo la dejo desahogarse.

Tom: Estoy aquí. Contigo. Siempre.-susurro tan levemente que por los sollozos de Valeria quizá ni siquiera le escucho.

Los dos se habían sentado en el sillón, Valeria no lo había soltado para nada y ya se había parado de llorar.

Valeria: Tom…

Tom: ¿si? ¿ya vas a dejarme ir a romperle la cara a Dean?-dijo en tono de burla tratando de animar a Valeria pero en el fondo estaba furioso, eso era lo que realmente quería hacer.  

Valeria: ¿Qué? No…-se rio-aunque se lo merece

Tom: ¿Quieres algo de tomar?

Valeria: ¿Qué vas a tomar tú?

Tom: una cerveza… si es que tienen, sino me tendré que conformar con lo que haya…

Valeria: si tenemos. También quiero una por favor.

Tom se levantó haciendo uso de toda su fuerza de voluntad porque lo que menos quería era separarse de ella, y menos cuando parecía que ella podía romperse en cualquier momento, él no lo iba a permitir. Mientras tanto Valeria trato de arreglarse el cabello, ya se imaginaba que tendría los ojos hinchados y que tendría un aspecto terrible, por eso rehuía de mirarse en un espejo.

Cuando Tom volvió se sintió aliviada nuevamente. Esta vez el no supo si ponerse cerca ni ella supo si volver a buscar su refugio otra vez, así que ambos permanecieron levemente separados.


Valeria: siempre me engaño

Tom: ¿qué?-dijo dejando la botella en la mesa

Valeria: Cuando llegue hoy… lo encontré con Becky, su ex-alumna, ellos estaban…-apreto sus dedos y trato de no volver a llorar, pero es que no podía contener el coraje que le provocaba el que ambos le hubieran visto la cara-se estaban besando, por decirlo decentemente…

Tom: ¡ese cabrón me va a escuchar!-se levantó del sillón pero su rabia se calmó cuando sintió el contacto de la mano de Valeria sobre la suya

Valeria: no me dejes-él la miro con ternura dejando de  lado la furia que sentía hacía Dean, y supo que no la podría dejar, nunca más…

Tom: No voy a ir a ninguna parte. –tomo la mano de Valeria y se sentó a su lado nuevamente-no entiendo cómo pudo hacer esto, es un imbécil. Desperdicio su oportunidad, como es que teniéndote… -respiro hondo-Lo tenía todo...

Valeria comprendió entonces que lo que sentía era rabia por haber sido engañada, pero no era amor, nunca lo fue. Si había llorado tanto era por coraje no porque realmente le doliera perderlo.

Tom: si… si hubiera sido yo quien… si me  permitieras… -susurro teniéndola frente a frente-entonces sin previo aviso apretó sus labios contra los de ella, la beso una y otra vez, no quería separarse, no podía separarse de ella y Valeria le había correspondido a cada beso.

Valeria: Tom-murmuro consumiendo su aliento-no puedo pensar con claridad en este momento…

Tom: no voy a aprovecharme de la situación solo quiero que sepas lo que siento. No te quiero como una amiga, sabes que nunca ha sido así… quiero algo más contigo, necesito que... quiero pedirte que me des una oportunidad

Valeria: yo… no sé qué decir-dijo contenta, porque sus sentimientos eran correspondidos por Tom- no puedo decirte nada por el momento, prefiero hacerlo después cuando este todo más claro-dijo y advirtió un gesto de decepción en él-porque… hace mucho me enamore de alguien… y nunca se lo dije…-Tom la escucho con cierta resignación, sintiendo celos de Dean-hasta ahora…-él le miro extrañado-hasta este momento…

Tom: ¿me estás diciendo que tu…?

Valeria: Si. Aunque no es el momento. Necesito un poco de tiempo, necesito dormir y pensar… además yo no sé si tú…

Tom: ¿Yo? Yo no puedo hacer otra cosa más que pensar en…ti… -apretó su mano y la alzo, para besarla-espero que mañana no cambies de idea… ¿estarás bien?

Valeria: si. Gracias.

Tom se volvió hacia ella y antes de irse volvió a besarla.




(…)

martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 91






El timbre de la puerta sonó  tres veces seguidas, me imagine que sería Bill. Camine nerviosa hasta la puerta, ¿estaría molesto todavía? O ¿Vendría pidiendo disculpas?

Me sonaba más lo primero…

Respire hondo antes de abrir decepcionándome al instante.

Ana: ¿Qué haces aquí?

Dean: Vine a… ¿Esta Valeria?-pregunto nervioso

Ana: No, no está.

Dean: es que… ya la llame varias veces y no me contesta… necesito hablar con ella, ¿crees que tarde en venir? ¿Cómo ves si la espero…?

Ana: Yo creo que no… al menos no la busques por hoy, ya es tarde, mejor llámale mañana. Tienes mucho que explicar.

Dean: si…-titubeo-dile…dile por favor que lo lamento.

Ana: tú mismo podrás decírselo.

Dean: Tengo que. –metió las manos a sus bolsillo suspirando melancólicamente-Adiós.

¿Qué rayos estaba pasando con todos nosotros? Como es que ni Valeria ni yo nos dimos cuenta antes  de los hábitos de Dean y peor aún, de Alex, él si que me empezaba preocupar todavía más... Este hábito combinado con sus impulsos y su mal carácter y el desagrado tanto por Bill como por Tom no me gustaba nada. Por eso estaba de acuerdo con lo que Bill decía pero no con que me forzara a tomar una decisión.

Me dirigí a la cocina para preparar algo de cenar, pero antes intente llamar a Valeria, que para variar tenía el teléfono apagado, estaba muy preocupada por ella, pero entonces recordé que Tom había salido a buscarla, si no había llegado significaba que estaba con ella…¿no? 

Volví a tomar el teléfono y marque el número de Tom. Me contesto de inmediato y después de un breve intercambio de palabras me aseguro que cuidaría de ella. Sabía que lo haría. Así que me quede más tranquila.

Ahora el problema era Bill, no sabía si iba a regresar o se iba para el hotel. Conociéndolo seguramente prefería pasar por el berrinche solo. Yo lo haría… Tan parecidos que resultábamos ser… A veces

Mientras pensaba en todo lo que yo había dicho y lo que dijo él, me termine la cena, lave los trastos, luego me fui a lavar los dientes y me acosté a oscuras en mi habitación. Ya había perdido la esperanza de que llegara  en cualquier momento.

Y ni Valeria ni Tom, ¿Sería que se quedarían juntos esos dos…?

Cuando estaba a punto de quedarme dormida sonó el timbre. Espere a que lo tocaran de nuevo, pero no se escuchó nada, me levante descalza hasta la puerta. Tanto podía ser Bill como Valeria y Tom, o quizá los tres…

Abrí la puerta sin fijarme quien era. Y allí estaba él.

Bill: ¿puedo pasar?

Ana: claro, pasa.

Bill avanzo lentamente hasta la sala mientras yo cerraba la puerta. Cuando se dio la vuelta pareció como si a penas se hubiera dado cuenta que yo estaba ahí. De alguna forma su mirada me hacía sentir reconfortada aun cuando sabía que tarde o temprano tendríamos que hablar al respecto de lo que sucedió, pero mejor que fuera tarde…

Ana: ¿te preparo algo de cenar?-dije por fin para romper el silencio.

Bill: No, está bien-me miro de reojo-creo que te desperté…-dijo señalando mi pijama, un camisón color carmín, mi favorito.

Ana: No, apenas me iba a ir a dormir-mentí.

Bill: bueno, vuelve a la cama, voy a prepararme algo

Ana: bien… si… deje comida afuera

Bill: bien, gracias.

Fui a recostarme pero el sueño se me esfumo. ¿En dónde habría estado? 

Tome mi celular y me puse los auriculares, aun así escuchaba el ruido de los trastes. Un momento después observe a Bill entrar a la habitación y luego ir al baño.

Por alguna razón me ponía nerviosa el estar tan cerca de él sin poder hablarle libremente. No entendía como se le había ocurrido regresar cuando sabía que había una tensión latente que nos iba incomodar a ambos.  

Termine por levantarme de la cama. Apague mi celular y lo espere fuera del baño. Necesitábamos hablar. Necesitaba decirle que me arrepentía infinitamente de lo que le había dicho y necesitaba que él se diera cuenta de que nadie podía tomar las decisiones en mi vida, más que yo misma. Me acerque a la ventana y la abrí, tenía calor, me sentía sofocada. Cuando me di la vuelta el ya cerraba la puerta del baño, me miro con extrañeza, entonces entrecerró los ojos y se acercó, pensé que me preguntaría que hacía allí o que porque seguía despierta, pero hizo todo lo contrario, no dijo nada, simplemente se acercó, me tomo de la mano y me atrajo de un jalón, y así como así me beso. Su lengua se abría paso desesperada  y sus manos abarcaban mi espalda posesivas.

Cuando nos separamos lo único que se me ocurrió decirle dada su acción:

Ana: ¿cambiaste de opinión?

Bill: No-busco la forma nuevamente de unir nuestros labios

Me separe sin ganas  al escucharlo. ¿No se arrepentía? ¿Qué hacía aquí entonces?

Ana: ¿ahora si tienes ganas de estar conmigo?-le cuestione sintiéndome con mucho valor…

Bill: ¿Podemos hablar mañana de esto?-dijo cansado

Ana: Claro. Me voy a dormir.-Me moví haciendo que me soltara y me dispuse a ir directa a la cama pero me detuvo.- ¿Olvidaste decir algo más?

Bill: Podemos estar despiertos un poco más

Ana: Creí que no querías hablar.

Bill: No quiero que nos pongamos de mal humor. Solo quiero estar así…contigo. –Sentí una leve suplica en sus ojos para que tratara de entender lo que quería decir.

Ana: Respecto a lo que dijiste… Dime que no sigues pensando lo mismo…

Bill: No quiero mentirte. –Dijo sin haberse movido un ápice.

Ana: ¿Y eso que significa?-No contesto simplemente se inclinó hacia mí con la intención de besarme. – ¿No vas a decir nada? Sabes que si estamos así… Yo… No me siento cómoda contigo.-le confesé tomando nuevamente valor, quizá la oscuridad me ayudaba a no solo ser más sincera con él sino conmigo misma. 

Bill: Lo que somos-dijo haciendo una breve pausa-lo que sentimos… No tiene nada que ver con esos… desacuerdos.

Ana: ¿Cómo? ¿Qué quieres decir? ¿Qué ahora estemos como si nada? ¿Qué nos tratemos de la misma manera cuando sabemos que tenemos opiniones que nos están separando?-dije riendo sin poder evitarlo, es que era absurdo-Lo siento pero preferiría aclarar las cosas primero, y luego… Como te dije no me siento cómoda de esta forma.

Bill: No he cambiado mi forma de pensar, y supongo que tampoco tú. No tenemos que estar separados por esos detalles.

Ana: ¿Detalles? Lo dices como si no importara… Y a mi punto de vista, si esos “detalles” no hubieran sido importantes no te hubieras ido… ¿O sí?

Bill: Bien podríamos olvidarnos de eso un minuto. –Murmuro evadiendo la respuesta-No quiero  discutir una vez más por algo que…

Ana: ¿Algo que, qué?

Bill: Algo que no tiene sentido.-elevo la voz-Yo quiero que te alejes lo más posible de… -apretó la mandíbula-esos tipos y tú no quieres alejarte. Por el momento no vamos a cambiar nuestras posturas… estoy casi seguro. Pero… no tenemos que distanciarnos, no importa los desacuerdos que tengamos, ambos sabemos que por más que los haya no podríamos estar el uno sin el otro. Al menos yo no podría. ¿Tú sí?

Ana: no…

Bill: sabes que tienes la última palabra pero… No me voy a cansar de insistir, no me voy a cansar de luchar para que te vengas conmigo. Si después de un tiempo  te cansas de mí, te prometo que vengo y te regreso aquí sana y salva-sonrió y me abrazo

Un abrazo que casi me hacía llorar, a veces era tan tierno que nada más tener un gesto como este me hacía caer desplomada al suelo sin remedio. Comprendía que quisiera protegerme, no solo a mí, sino también a Valeria, pero la forma en que trataba de hacerlo no era la indicada. Correspondí su abrazo al fin y lo rodee con mis brazos lo más fuerte que puede, quedándonos así no sé cuánto tiempo, hasta que me separe lentamente y alce la vista, él estaba mirándome atentamente y yo me sonroje, afortunadamente no creía que lo hubiera podido  notar entre tanta oscuridad.


Fui directa a la cama y desde allí observe a Bill dejándose caer pesadamente para inmediatamente sentarse y quitarse los zapatos, se metió bajo las cobijas y con una mano me rodeo la cintura, fui yo quien se levantó para besarlo y después de eso ya no pudimos separarnos…